• Las entidades vivas de JPA Develamos el misterio: ¿qué relación mantienen los objetos con la base de datos?
  • La fábula de Arturo Un valiente caballero nos enseñará las consecuencias de la deuda técnica.
  • 4 consejos para presentar como un samurai Averiguamos lo que tienen en común un samurai y un presentador efectivo.
  • Cómo alimentar nuestra creatividad Ideas para alimentar la creatividad cotidiana de los equipos de trabajo.

TriunfarEsta historia explica CLARAMENTE como se triunfa.

La explicación es SENCILLA... poder llegar realmente a ese nivel es un poco más difícil, pero quizás sirva el sistema que utiliza el sabio en este cuento......

Cierta vez un hombre decidió consultar a un sabio sobre sus problemas.
Luego de un largo viaje hasta el paraje donde aquel Maestro vivía, el hombre finalmente pudo dar con él:

- "Maestro, vengo a usted porque estoy desesperado, todo me sale mal y no se que más hacer para salir adelante".

El sabio le dijo:


- "Puedo ayudarte con esto...sabes remar ?"

Un poco confundido, el hombre contestó que sí.
Entonces el maestro lo llevó hasta el borde de un lago, juntos subieron a un bote y el hombre empezó a remar hacia el centro del lago a pedido del maestro.

- "Va a explicarme ahora cómo mejorar mi vida ?" -dijo el hombre advirtiendo que el anciano gozaba del viaje sin más preocupaciones

- "Sigue, sigue -dijo éste- que debemos llegar al centro mismo del lago"

Al llegar al centro exacto del lago, el maestro le dijo:

- "Arrima tu cara todo lo que puedas al agua y dime qué ves..."

El hombre, pasó casi todo su cuerpo por encima de la borda del pequeño bote y tratando de no perder el equilibrio acercó su rostro todo lo que pudo al agua aunque sin entender mucho para qué estaba haciendo esto.

De repente, el anciano lo empujó y el hombre cayó al agua. Al intentar salir, aquel tomó su cabeza con ambas manos e impidió que el hombre llegara a la superficie.
Desesperado, el hombre manoteó, pataleó, gritó inútilmente bajo el agua hasta que casi a punto de morir ahogado el sabio lo soltó y le permitió subir a la superficie y luego al bote.

Al llegar arriba el hombre, entre toses y ahogos le gritó:

- "Usted está loco ???...no se da cuenta que casi me ahoga ??"

Con el rostro plácido, el maestro le preguntó:

- "Cuándo estabas abajo del agua en qué pensabas ??, qué era lo qué más deseabas en ese momento ? "

- ¡¡En respirar por supuesto!!!!

- "Bien, cuando pienses en triunfar, con la misma vehemencia con la que pensabas en respirar, en ese momento y no antes estarás preparado para triunfar..."

Créanme que es así de fácil (o en realidad es difícil ??)

A veces también es bueno llegar al punto del "ahogo" para descubrir el modo en que deben enfocarse los esfuerzos para llegar a algo.

Inspiración.

"Si tú tienes una manzana y yo tengo una manzana e intercambiamos las manzanas, entonces tanto tú como yo seguiremos teniendo una manzana cada uno. Pero si tú tienes una idea y yo tengo una idea, e intercambiamos las ideas, entonces ambos tendremos dos ideas"

Bernard Shaw